La salsa volvió a despedir este lunes a una de sus voces más reconocibles con la muerte del cantante puertorriqueño Rafael de Jesús, conocido artísticamente como “Chuleta”, quien falleció a los 75 años en Florida.

La noticia fue dada a conocer por el historiador musical Richie Viera, quien destacó el impacto del intérprete dentro del movimiento salsero desde la década de 1970.
“Hoy la salsa pierde una de sus voces más importantes, pero su legado permanecerá sonando en cada esquina, en cada vellonera, en cada colección de discos y en el corazón de los amantes de nuestra música”, expresó Viera.
Nacido el 17 de marzo de 1951 en Brooklyn, Nueva York, Rafael de Jesús desarrolló una carrera ligada a importantes agrupaciones de salsa, entre ellas la Orquesta Dee Jay, la Orquesta Cimarrón, el Conjunto Clásico y la orquesta del trompetista Luis Perico Ortiz.
Precisamente junto a Perico Ortiz dejó algunos de los temas más recordados de su carrera, como “De Patitas”, “Alabao”, “Guaranchinbe” y “Julián del Valle”, canciones que ayudaron a consolidar su voz dentro de la salsa de las décadas de 1970 y 1980.
Viera recordó además una participación del cantante durante el XIII Día Nacional de la Salsa en 1996, celebrado en el estadio Hiram Bithorn, donde volvió a interpretar “De Patitas”. “Volvió a dar sus dotes soneando”, sostuvo.
En 1981, Rafael de Jesús inició una etapa como líder de su propia agrupación, con la que grabó temas como “Lo Que No Fue No Será”, “Soy Candela”, “Lo Dudo” y “A Mi Puerto Rico”.
El cantante también dejó huella dentro de la escena salsera neoyorquina. Diversas reseñas y biografías musicales lo vinculan a orquestas y proyectos que ayudaron a impulsar las carreras de otros intérpretes del género, entre ellos Domingo Quiñones, quien formó parte de su orquesta antes de consolidarse como solista.
“Rafael de Jesús no solo fue un gran vocalista; fue un sonero respetado, un profesional admirado y un artista que defendió la salsa con dignidad y autenticidad”, añadió Viera.